Kevin Dalí: “Estoy viviendo lo que siempre soñé, pero abrazando el proceso”

Por Buenas Nuevas – Entrevista exclusiva
El cantante puertorriqueño Kevin Dalí, egresado de Objetivo Fama, conversó con Buenas Nuevas sobre su experiencia en la competencia, la importancia de su fe, y cómo visualiza su carrera tras salir del programa. Sereno y agradecido, Kevin describe este momento como uno de realización y aprendizaje: “Me siento muy bien, bien agradecido de estar aquí.”
Aunque reconoce que el camino no fue exactamente como lo imaginó, asegura que lo vive con ilusión: “No de la manera en la que está pasando, pero súper agradecido, estoy bien feliz con lo que está pasando y bien ilusionado con lo que se está coajando en la vida.” Desde antes de entrar al programa intuía que la experiencia sería transformadora. “Siempre supe que si entraba a esta experiencia, pues mi vida iba a cambiar y no iba a ser lo mismo cuando saliera.”
Una vocación que nació temprano
Kevin recuerda que desde niño se visualizaba sobre un escenario. “Siempre me veía cantando frente a personas”, afirma. Esa convicción lo acompañó mientras desarrollaba su identidad artística dentro y fuera del concurso, siempre guiado por su fe cristiana.
Para él, Dios es el eje central de todo lo que hace. “Dios es todo. Dios es la raíz, es la fuente del propósito. Él es como que la meta también”, expresó. Su espiritualidad también marcó su inicio como compositor: “Mis primeras composiciones siempre fueron letras dedicadas a Dios y a lo que significa para mí vivir una vida como un servidor de Dios.”
Esa identidad le ha servido como ancla para filtrar las decisiones artísticas que toma: “No me tiraría un dembow sin propósito, entiende lo que digo?” Confiesa que en algún momento lo tentó la idea de explorar ciertos estilos sin contenido, pero supo detenerse: “En algún momento fue un como que, eah, rayete, y si me tiro esto o si canto esto. Porque es tentador.”
Familia, fe y raíces
El apoyo familiar ha sido fundamental. “Mi mamá es una pieza clave en mi vida”, enfatiza. A su vez, su padre le recuerda constantemente mantener sus prioridades donde deben estar: “Mi papá también siempre me dice, no te olvides de Dios.”
Ese acompañamiento espiritual y emocional lo sostuvo durante los momentos más difíciles del encierro. Kevin admite que no imaginó cuánto le afectaría estar incomunicado: “Lo peor pues fue estar encerrado sin conocimiento de lo que está pasando en el mundo, estar sin mi teléfono… Eso a mí no sabía cuán fuerte me iba a chocar esa ausencia de mi gente.”
Hubo noches particularmente duras: “Yo lloraba toda la noche. Yo cantaba canciones cristianas y de vez en cuando habían compañeros que se acercaban y cantaban conmigo, que me veían, que me decían, mira, no estás solo.”
Incluso un guardia de seguridad lo marcó con una frase que aún lo acompaña: “Toca, que me hace sentir mucha paz… Tú eres David.”
Plataforma, crecimiento y propósito
De todo lo vivido, destaca que lo más valioso fue la exposición que recibió y el vínculo humano que creó con el resto de los participantes: “Lo mejor es la plataforma y la experiencia de haber conocido a estas personas en una manera tan profunda y tan íntima.”
Hoy se siente centrado. “Estoy en paz. Y confiado, confiado de lo que viene”, afirma con seguridad.
La experiencia también le enseñó sobre disciplina y autocrítica. Cuando se le pide un consejo para otros jóvenes soñadores, es honesto: “Pórtate bien. Sé tú mismo. Si quieres entrar a un concurso de canto, piénsalo bien. Considera todas las cosas que están en juego.”
A lo que añade una reflexión clave: “Al final, tu peor enemigo eres tú mismo.”
Sueños y metas por cumplir
Si tuviera que escoger una meta personal y una profesional, Kevin lo tiene claro: “Personal, tener estabilidad económica; profesional, tener mi álbum discográfico… y tener una familia.”
Al final de la conversación, vuelve a lo que es su centro: Dios. Cuando se le pregunta qué le diría si lo tuviera frente a frente, responde con humildad: “No le haría preguntas, de verdad. No creo que quisiera saber nada. Más bien decirle que lo amo mucho y cantarle… No creo que pudiera hablar, de verdad. Y pedirle que no me suelte nunca.”
Un futuro que comienza ahora
Con su carisma, su fe y un sentido claro de propósito, Kevin Dalí se perfila como una de las voces jóvenes más prometedoras de Puerto Rico. La plataforma que obtuvo en Objetivo Fama es solo el comienzo de un camino que él abraza con madurez, gratitud y la certeza de que lo mejor está por venir.




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