RUTA INCONCLUSA EN EL GOBIERNO DE PUERTO RICO: ¿Están realmente protegidos nuestros niños ante la industria elegetebita?

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El Gobierno de Puerto Rico tiene demasiada tarea pendiente para poder maximizar la protección del sano desarrollo en los menores de edad. Para que los menores no sean alcanzados tan fácilmente por la industria elegetebita ocasionándoles daños por la ideología del género.
El género es una invención ideológica fomentando la identidad y la conducta sexual como un espectro social o culturalmente construido, no necesariamente alineado al sexo con que se nace. Desde la perspectiva feminista con el concepto género a nombre de combatir los roles tradicionales, la violencia, el machismo o el patriarcado, cambiaron y degradaron no solamente el lenguaje sino los valores morales fomentando un fuerte desprecio a: el varón, la propia femineidad, la maternidad, la ética sexual bíblica y a las instituciones religiosas que defienden la vida desde la concepción y a la familia natural.
Desde el siglo pasado y más fuerte en este milenio, la academia comenzó a integrar una llamada “disforia de género” sesgada ideológicamente en perjuicio de la salud. Lamentablemente, secuestraron a todas las instituciones con el concepto ideológico del “género” y se fomentó rechazar la armonía con el sexo.
Dirigir a un menor de edad confundido en su identidad para que rechace su sexo sigue teniendo anclaje en Puerto Rico. Hay demasiados frentes abiertos aunque se han dado pasos muy importantes en una mejor dirección desde las ramas legislativa y ejecutiva durante la actual administración.
¿Quiénes en el Gobierno de Puerto Rico están fiscalizando a las entidades que celebran la contra natura e incluso conservan acuerdos colaborativos dentro de cada agencia del gobierno con acceso a menores de edad?
Extirpar la ideología de género de los ámbitos públicos y privados para proteger a los menores de edad en Puerto Rico sigue siendo un gran desafío. Lideratos de organizaciones en Puerto Rico tales como: asociaciones de maestros, psicólogos, consejeros, médicos, trabajadores sociales, abogados, entre otros, siguen imponiendo la ideología de género además de otras ideologías de corte sexualista, globalista, feminista, marxista y socialista. Copian todo el discurso y las estrategias desde entidades matrices en Estados Unidos y las convenciones latinoamericanas o europeas.
Por otro lado, tenemos a una señora presidente del Tribunal Supremo de Puerto Rico y gran parte del profesorado de juristas desde las escuelas de derecho e incluso entrando al sistema escolar de niños, que siguen fuertemente en esa onda de afirmar el género desarraigado de la importancia del sexo.
Acciones Federales Con Impacto En Puerto Rico
Afortunadamente, desde enero del 2025 se comenzó una nueva ruta en protección de los menores de edad en la esfera federal que también aplican a Puerto Rico. Se emitieron órdenes ejecutivas presidenciales, órdenes administrativas y nuevas guías en todas las agencias incluyendo las más concernidas como: Educación, Salud, Centros Medicaid y Justicia. También se emitió un abarcador informe desde el Departamento de Salud Federal.
El Departamento de Salud Federal condicionó los fondos dedicados a programas sobre educación sexual y prevención de embarazos en adolescentes a currículos que estuvieran limpios de ideología de género y del engañoso enfoque D.E.I. (diversidad, equidad e inclusión) que funciona como un caballo de Troya. Las nuevas guías federales establecen definiciones claras basadas en el sexo.
La educación es el primer paso en la correa de transmisión para dañar niños y adolescentes sanos que sufren de confusión de identidad. La inundación cibernética y mediática a favor de esta ideología lo agravó. Actualmente, hay procesos de suspensión de fondos y demandas abiertas por parte del Departamento de Justicia Federal y la Comisión Federal de Comercio contra instituciones educativas y de salud que insisten en engañar a los menores de edad y a sus padres, siendo los facilitadores del negocio para dañar niños a nombre de un género y validar alguna conducta sexual incongruente exponiéndoles a altos riesgos a la salud de por vida.
En el camino, se añadieron varias decisiones importantes desde la Corte Suprema de EE.UU. que respaldan:
La constitucionalidad de las leyes estatales que prohíben el falso “cambio de sexo” en los menores de edad por razón de una mal llamada identidad de género (United States v. Skrmetti); el derecho fundamental de los padres a objetar enseñanzas del espectro de identidades y conductas sexuales denominadas como lgbttqi+ en las escuelas (Mahmoud v. Taylor); la constitucionalidad de las leyes estatales que segregan los deportes por sexo y no por “género” protegiendo así mayormente a conservar los deportes femeninos para niñas y mujeres reales (West Virginia et al. v. B. P. J.)
Acciones En El Gobierno de Puerto Rico
Las acciones federales también estimularon a nuestra actual administración hacia la aprobación de la Ley-63-2025 citada como “Ley para la protección de la salud y bienestar de los menores de edad en Puerto Rico”. Dicha ley prohíbe dañar y mutilar el cuerpo sano de un menor que está confundido en su identidad. Se penaliza al que viole esta ley por intervenir con todo menor de 21 años de edad en Puerto Rico. La ley lo decreta así:
“Toda persona que viole las disposiciones de esta Ley será sancionada con pena de reclusión por un término fijo de quince (15) años. De ser un profesional de la salud quien incurra en la violación de esta Ley, además de imponérsele la pena antes descrita, se le revocará su licencia profesional. Si la persona convicta es una persona jurídica, será sancionada con pena de multa de cincuenta mil dólares ($50,000) por violación y se le revocarán todas las licencias y permisos de operación, impidiéndosele permanentemente llevar a cabo negocios en Puerto Rico.”
Por otro lado, en Puerto Rico también se fortaleció el ya reconocido derecho fundamental de los padres en su derecho exclusivo de escoger la forma y manera en que se educa a sus hijos en afectividad y sexualidad en el artículo 11.01 de la Ley 85-2018 la cual rige al Departamento de Educación de Puerto Rico y se expandieron esos derechos por vía de la Ley 89-2025 en cuanto a la obligación de la agencia para atender las objeciones de los padres y estos poder demandar al estado si el Departamento incumple su propia ley. También se aprobó la Ley 26-2026 para que los baños de ocupación múltiple en toda facilidad gubernamental permanezcan por sexo.
Un Toque De Realidad: ¿Siguen activos los kioscos del “género” dañando niños y adolescentes en Puerto Rico?
El 19 de abril de 2026 el presidente del Senado de Puerto Rico colocó en sus redes sociales un videoclip mostrando a la persona quien preside al grupo denominado como Populares LGBTTQI del Partido Popular Democrático quien a su vez se identifica como un “hombre trans” (siendo una mujer); y que desde su práctica “profesional” de “salud trans”, aparece afirmando a una muy joven fémina como si fuera un varón. En la publicación del videoclip no figura información sobre la edad exacta de la joven paciente ni la fecha exacta de la grabación original del hecho. Sin embargo, esto plantea la duda de si desde la industria elegetebita aún se están interviniendo a menores de edad aquí en Puerto Rico, en contra de la ley.
No tenemos certeza exactamente desde cuando en Puerto Rico los empresarios de la “ciencia” basura, falsaria y corrompida instalaron sus kioscos para dañar niños, pero sí que llevan activos un par de décadas. E incluso hacen alianzas con montones de organizaciones comunitarias no gubernamentales, gremios de profesionales y políticos activistas que tienen acceso a niños y adolescentes para plantar sus semillas ideológicas de género.
También es un hecho que la llamada “salud” “trans” logró instalar un centro con fondos públicos bajo la cobertura de la alcaldía del Municipio de San Juan (Carmen Yulín Cruz-PPD y Miguel Romero-PNP). A nivel privado hay otras entidades de servicios de salud general que entraron al negocio, incluso un hospital en el sur de la isla también habría entrado a esa industria. ¿Estarán cumpliendo con la ley de no intervenir a menores de edad?
Lo que sí sabemos es que la industria elegetebita en dichas anticientíficas prácticas a menores de edad, se envalentonó y se proliferó aún más desde las órdenes ejecutivas con distintas acciones administrativas por parte de las administraciones federales Obama-Biden y localmente con los exgobernantes García-Padilla, Rosselló-Nevárez, Vázquez-Garced y Pierluisi Urrutia. Aunque, por la constante presión tanto interna como externa por parte de grupos y ciudadanos conservadores, religiosos y profamilia, el gobernador Pierluisi comenzó a detener un poco la avalancha.
Contradicciones Vigentes En Puerto Rico
En Puerto Rico bajo la actual administración siguen activas unas normativas que prohíben e inhiben a profesionales de buena fe y ética el poder ayudar a un menor confundido para que logre afirmarse en su sexo natural. Son unas órdenes en donde se prohíben unas mal llamadas “terapias de conversión” que vienen desde el gobernador Ricardo Rosselló y que la gobernadora Jenniffer González todavía se encuentra en análisis sobre qué va a hacer. ¿Qué son las “terapias de conversión” según esos papeles y órdenes? Esa explicación la ofrece la Dra. Maribel Rivera-Cotto en una reciente columna de Buenas Nuevas aquí.
¿Qué Significan Todas Estas Incongruencias Para Los Menores y Los Padres En Puerto Rico?
Aunque están prohibidos los bloqueos de pubertad, la hormonación de sexo cruzado y las cirugías mutilantes por razón de “identidad de género” en menores de edad, el resto del entramado que antecede a ese fin, sigue en pie. En Puerto Rico todavía hay incongruencia legal y administrativa por haber abrazado distintas modalidades de la ideología de “género” hasta el tuétano del sistema, en detrimento del sentido común y la categoría natural, civil y constitucional del sexo.
No hay ningún escollo para seguir desviando a un menor de edad, que aún está en sus etapas del desarrollo físico y psico-neurológico, para que se afirme en cualquiera de las etiquetas de conductas e identidades sexuales contra natura elegetebitas lgbttqi+. Hay prácticas que no necesariamente incluyen hormonas, cirugías genitales o mastectomías, pero que tampoco son inocuas a la salud de un menor (vendarse o fajarse los senos en las niñas y los genitales en los varones, moduladores de voz, diversidad de alteraciones estéticas en el rostro, entre otras).
¿Los menores de edad se pueden cambiar el nombre y el sexo? Sí. Basta con una identidad auto percibida para que un profesional de la salud o profesional de la conducta dentro de la industria elegetebita les firme una certificación para cambiarse nombre y sexo en el Registro Demográfico por razón de un “género“(Código Civil Art. 694). Aunque los marcadores masculino y femenino siguen vigentes gracias a que el Gobierno de Puerto Rico defendió legalmente el rechazo del género X en el registro demográfico, sí continúa siendo posible cambios por género.
Es decir, en el acta original de nacimiento (custodiada y cerrada al público) no se puede cambiar el dato histórico del sexo con que se nació, pero en la expedición de una certificación de nacimiento sí puede cambiarse y está abierto a menores de edad. La certificación de nacimiento que se suele entregar cuando se solicita para cualquier trámite que lo requiere puede cambiarse por razones de “identidad de género”. Por lo cual, en la práctica, ese papel no necesariamente es un documento que nos asegure que esa persona es una mujer o un hombre biológicamente hablando.
De lo que se ha hecho público por el Registro Demográfico, se sabe que 25 menores de edad en Puerto Rico hicieron trámite para “cambio de género” en la certificación de nacimiento (que funciona como un cambio de sexo en papeles sin necesariamente haber un tratamiento de hormonas o cirugías) y se contó con el consentimiento de los padres con patria potestad. Se informó que hubo casos desde los 13 años de edad y que el proceso es “sencillo”. Que unos padres vulnerables con miedo, ignorantes o adrede consientan esto, no cambia los efectos devastadores en los menores. Los adultos estamos para proteger, no para facilitar abusos de ningún tipo ni entregar a nuestros hijos a ser conejillos de indias a un mercado inhumano.
Mientras tanto, en la práctica real sí hay escollos para ayudar al menor confundido y a su familia para que este pueda recibir servicios dirigidos a lograr identificarse con las conductas e identidad naturales propias de su sexo o se permita una espera vigilante hasta que logre alcanzar la adultez. Ya que al ir madurando la mayoría de los casos que no se afirman por géneros elegetebitas ni se les expone a hormonas y cirugías, suelen armonizarse con su sexo entre un 88% a un 98%.
La ciencia verdaderamente responsable ha confirmado una y otra vez (Reino Unido, Holanda, Finlandia, Estados Unidos, Suecia) que las mal llamadas transiciones por género en menores de edad ni alivian, ni sanan. El más reciente estudio finlandés que abarcó el registro y seguimiento de pacientes entre el 1996 al 2019, halló que luego de intervenciones por género (“gender identity services”) aumentan los riesgos y morbilidad con peor salud mental.
Si Dañar A Menores Por Razón De “Género” Es Ilegal En Puerto Rico ¿Qué Falta?
El bloqueo de pubertad, la hormonación cruzada y las cirugías por razón de “identidad de género” para menores de edad SON ILEGALES en Puerto Rico por vía de la Ley-63-2025. Sin embargo, en todo el camino previo antes de llegar a eso, siguen demasiadas grietas abiertas que harían posible entrar a los inescrupulosos de la industria elegetebita para seguir confundiendo y desinformando tanto a los menores de edad como a sus padres vulnerables. Ahí está el desafío y las muchas tareas pendientes. Porque el wokeismo y sus políticas identitarias no se han ido para ningún lado. La meta final de esa industria elegetebita es tener un andamiaje para que el estado logre quitarle los hijos a los padres que no consientan tales consejerías y prácticas.
Entonces, nos preguntamos:
¿Por qué al día de hoy en Puerto Rico todavía no se han derogado todas las leyes, órdenes ejecutivas y administrativas incongruentes? ¿Por qué no hemos visto ajustes en Puerto Rico luego de las decisiones de la Corte Suprema de Estados Unidos tales como: Chiles v. Salazar, entre otras?¿Por qué siguen vigentes unas prohibiciones a las mal llamadas inexistentes “terapias de conversión”? ¿Cuándo serán derogadas?
¿Están fiscalizando, investigando y supervisando a la clase médica, demás profesionales de la salud, a las organizaciones y a los gremios que siguen al día de hoy promoviendo programas en “identidad de género” en niños y adolescentes? ¿Están seguros de que en Puerto Rico no hay lobos en batas blancas cometiendo fraude haciendo códigos y diagnósticos falsos para seguir adquiriendo y recetando hormonas para “transicionar” a menores de edad? ¿Están seguros que las denominadas “clínicas trans y atención lgbttqi+” no están interviniendo con menores de edad en Puerto Rico y luego derivándolos o financiándoles intervenciones para que vayan a los estados que destrozan niños como California y Nueva York? ¿Estará activo en Puerto Rico un mercado ilegal de “medicina trans” por videollamadas y correo postal a menores de edad?
Algunas de Las Tareas Pendientes Del Gobierno de Puerto Rico (Lista no exhaustiva):
- Vigilar la implementación de la Ley-63-2025 y el contenido a ser parte de la educación al público y a los padres, según dicta el artículo 5 de la ley.
- Constante evaluación, limpieza y supervisión de todos los contenidos educativos en todas las agencias, particularmente en el Departamento de Educación para que estén libres de ideologías de género y cualquiera otra. Incluyendo los adiestramientos a los docentes.
- Derogar Órdenes Ejecutivas y Administrativas en el Departamento de Salud para estar acordes al contexto actual de la Ley 63-2025 y lineamientos federales vigentes.
- Derogar la OE-2017-037 (Ricardo Rosselló) y eliminar de todo texto administrativo existente que haga referencias a esa orden.
- Derogar la Resolución del Departamento de Salud 2019-533 – Junta Examinadora de Psicólogos de Puerto Rico 2019-533 y que la Junta Examinadora del Departamento se ajuste a todo al contexto actual (local y federal), incluyendo la más reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos en Chiles v. Salazar.
- Enmendar la OA-2018-398 para asegurarse de limpiar el engañoso contenido ideológico D.E.I. de los adiestramientos y educaciones continuas requeridas por el Departamento de Salud de Puerto Rico. Cuando se entiende correctamente la igualdad de derechos ante la ley, no hay que imponer ideología de género y ninguna otra.
- Derogar la OA-2017-02 ASSMCA que igualmente replica todos los efectos de las órdenes anteriormente mencionadas.
Este tema va más allá de ideologías políticas, pero la realidad es que una parte crucial de ello nos impacta precisamente por las decisiones políticas que se toman o no se toman y si estas se implementan como se debe. El tiempo corre, ya se nos vienen encima las campañas políticas para el próximo cuatrienio. No sabemos aún cuál sea el resultado de las elecciones de medio término este noviembre para el Congreso de Estados Unidos y más adelante las Presidenciales del 2028. Localmente, sabemos que en los partidos PPD, PIP y MVC la industria elegetebita para los menores de edad es asunto aceptado y prioritario.
No hay mucho tiempo para esta actual administración en Puerto Rico. Hay demasiada tarea urgente para que en Puerto Rico la protección a nuestros niños y adolescentes en estos aspectos esté más clara y más blindada. Reconocemos que no es fácil, pero con voluntad genuina y política de buena fe: no es imposible.
Nuestros niños y adolescentes no fueron creados para ser un botín codiciable en una industria elegetebita con proyecciones de ganancias de hasta 64 billones de dólares al 2035. Necesitamos que las tres ramas del Gobierno de Puerto Rico estén totalmente dispuestas a defender la integridad de nuestra niñez y juventud en este aspecto. Porque después de Dios, son los niños nuestra esperanza y el tesoro más preciado dignos de ser protegidos desde que fueron concebidos en el vientre materno y en todas sus etapas.




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