Laila Olivera habla de su transición a solista, el llamado de Dios y su nueva etapa ministerial

La cantante cristiana, quien formó parte de Maverick City Música, asegura que aprendió a confiar en Dios al dejar atrás la seguridad de un empleo para dedicarse al ministerio a tiempo completo.
La cantante cristiana Laila Olivera atraviesa una nueva etapa en su carrera musical y ministerio, marcada por la transición de formar parte de reconocidos colectivos de adoración a desarrollar su proyecto como solista. En entrevista con Buenas Nuevas, Olivera compartió detalles de su trayectoria, los desafíos que ha enfrentado y lo que entiende que Dios está haciendo en su vida.
Olivera, quien reside en New Jersey y tiene padres puertorriqueños, comenzó a cantar a los 12 años en la iglesia. Desde pequeña estuvo involucrada en diferentes áreas del ministerio, ya que sus padres fueron pastores de niños durante varios años.
“Yo crecí en la iglesia haciendo todo, cantando, dando clase a los niños”, relató. También explicó que durante su adolescencia llegó a enseñar a jóvenes, predicar, cantar y ministrar.
De los lives en Instagram a Maverick City
Uno de los momentos determinantes de su trayectoria ocurrió cuando tenía alrededor de 21 o 22 años y comenzó a relacionarse con Maverick City Música. Mientras estudiaba su bachillerato y posteriormente su maestría en terapia del habla, Olivera realizaba transmisiones en vivo a través de Instagram.
Según relató, integrantes de Maverick City comenzaron a contactarla a través de esas transmisiones y posteriormente fue invitada a participar en sesiones de composición. Durante la pandemia de COVID-19, algunas de estas colaboraciones se realizaron mediante Zoom, hasta que posteriormente pudo viajar y participar presencialmente en proyectos del colectivo.
Inicialmente, su participación estuvo vinculada principalmente a la música en inglés y al coro de Maverick City. Más adelante, recibió la invitación para formar parte de una iniciativa enfocada en desarrollar música en español.
Una separación que describió como difícil, pero guiada por Dios
Olivera también habló sobre el momento en que terminó esa etapa junto al grupo. Aunque reconoció que la separación fue difícil debido a los vínculos que habían desarrollado, aseguró que también percibía que Dios estaba llevando a cada integrante hacia una nueva dirección.
“Yo literalmente Dios me dijo, Laila, te voy a llevar a un lugar diferente, va a ser diferente, pero te voy a decir cuándo”, recordó sobre lo que entendió que Dios le había hablado durante ese proceso.
La cantante destacó que, aunque el proceso fue fuerte, mantuvieron una relación cercana y entendieron que Dios estaba haciendo algo nuevo en sus vidas.
El reto de convertirse en solista
Al iniciar su carrera como solista, Olivera enfrentó nuevos desafíos. Acostumbrada a trabajar en grupos y colaborar con otros artistas, tuvo que aprender a dar un paso de fe y asumir personalmente muchas de las responsabilidades de su ministerio.
“Para mí, entrando como solista, era como ‘ok, no sé qué hacer’”, expresó. Según explicó, llegó a la conclusión de que tenía que lanzarse en fe y confiar en que Dios respaldaría el camino que estaba tomando.
Uno de los mayores retos, según Olivera, ha sido el aspecto económico. La artista explicó que, como solista independiente, gran parte de los gastos relacionados con producción, grabaciones y otros proyectos recaen sobre ella.
“Tiene que ser finanza, porque de verdad, viene todo de ti”, señaló. Aun así, afirmó que Dios le ha permitido administrar recursos y utilizarlos para continuar desarrollando su ministerio.
Dejó su trabajo para dedicarse al ministerio a tiempo completo
Olivera también contó uno de los pasos de mayor fe que ha tomado recientemente. Además de su carrera musical, posee una maestría en terapia del habla y trabajó durante varios años, incluyendo en un hospital, una institución privada y una escuela pública.
Sin embargo, mientras trabajaba comenzó a sentir que Dios la estaba dirigiendo hacia una nueva temporada. Finalmente, según relató, en junio del año pasado entendió que debía dejar su empleo para dedicarse al ministerio a tiempo completo.
“El Señor me dice, ‘ok, ya tienes que irte del trabajo y tienes que hacer ministerio full time’”, relató.
La decisión no fue sencilla, particularmente por la seguridad económica que representaba tener un empleo estable. Olivera explicó que durante un tiempo intentó combinar ambas responsabilidades, llegando a viajar internacionalmente los fines de semana y regresar directamente a trabajar.
“Fue un proceso, pero gracias a Dios que, entrando como solista, era como ‘ok, yo sabía que era Dios que me tenía que respaldar si yo le estaba diciendo que sí’”, afirmó.
“Puro y Santo”, su nueva propuesta musical
En su actual etapa musical, Olivera trabaja en un nuevo proyecto titulado “Puro y Santo”, grabado en Puerto Rico, específicamente en Casa de Bendición.
El álbum contará con ocho canciones y, según explicó, tendrá una variedad de sonidos que van más allá del worship tradicional. La primera canción, “En Manos Limpias”, ya fue lanzada y nació directamente de textos bíblicos.
“Nosotros lo escribimos así mismo, como abriendo la Biblia y diciendo: ‘ok, queremos este verso y vamos a ponerlo aquí mismo’”, explicó. La producción también incorpora elementos de rock suave, orquesta y sonidos inspirados en la música típica puertorriqueña.
Entre las próximas colaboraciones mencionó una canción titulada “A Él”, junto a Shammai, que tendrá una duración aproximada de 12 minutos y estará enfocada completamente en la adoración.
Ve una nueva identidad en la música cristiana
Al hablar sobre el panorama actual de la música cristiana, Olivera destacó la diversidad de géneros y estilos que están surgiendo.
A su juicio, muchos artistas están desarrollando una identidad propia, combinando géneros como urbano, worship y orquesta, entre otros.
“Cada uno está como tomando su identidad propia”, afirmó.
Además, aseguró percibir un movimiento de canciones que están abordando temas relacionados con la venida de Cristo y que, desde su perspectiva, reflejan palabras que Dios está colocando en el corazón de diferentes ministros.
No descarta predicar ni cuidar de otras personas
Aunque actualmente su enfoque principal está en la música, Olivera aseguró que está dispuesta a seguir la dirección de Dios si en el futuro la lleva hacia otra faceta ministerial.
La cantante incluso se visualiza eventualmente desarrollando un ministerio relacionado con el cuidado pastoral de las personas, aunque aclaró que no necesariamente se ve abriendo una iglesia.
“Yo veo más como cuidar la gente, cuidar sus corazones”, expresó.
Un consejo para las nuevas generaciones
Finalmente, Olivera dirigió un mensaje a las jóvenes que comienzan a incursionar en la música cristiana y les exhortó a aprender a discernir las oportunidades y confiar en la dirección de Dios.
“Si algo se ve lindo, no tiene que ser de Dios. Pero Dios te va a dar la sabiduría de poder coger lo que es de Dios”, afirmó.
Para la cantante, aprender a decir “no” a determinadas oportunidades también puede significar decirle “sí” a aquello que Dios tiene preparado.
“Tienes que confiar en lo que Él tiene para ti”, concluyó.




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