Pastor puertorriqueño recibe invitación para predicar en 24 cárceles de El Salvador, incluyendo el CECOT

La misión evangelística busca llevar un mensaje de esperanza y restauración a cerca de 30,000 confinados
El pastor Eli Hernández, de la iglesia Comunidad Aliento en Puerto Rico, recibió una invitación para llevar el mensaje del evangelio a las 24 instituciones penitenciarias de El Salvador. La iniciativa, que incluiría el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una megacárcel de máxima seguridad construida por el gobierno salvadoreño, está programada para mediados de noviembre del presente año.
En entrevista para Buenas Nuevas, Hernández explicó que la invitación surgió luego de que una persona vinculada al ministerio penitenciario del país salvadoreño comenzara a seguir las transmisiones en vivo por redes sociales de los servicios de la iglesia. Según relató, esta persona compartía las enseñanzas con los confinados y, ante el interés generado, se estableció comunicación con el centro eclesiástico. Posteriormente, recibieron una invitación para visitar las 24 instituciones penales del país.
“Nadie está tan lejos como para no encontrar a Cristo”, expresó al explicar el mensaje central de la misión. Añadió que no existen barrotes, paredes ni medidas de seguridad que puedan impedir que el mensaje de Jesucristo llegue a quienes se encuentran privados de su libertad física.
Durante la entrevista, el líder religioso destacó que la iniciativa responde al llamado bíblico de Mateo 25, donde Jesús enseña la importancia de visitar a quienes están en prisión, y a Hebreos 13:3, que exhorta a los creyentes a recordar a los presos como si estuvieran encarcelados junto a ellos.
“No se trata de que ellos puedan salir de ahí, pero se trata de que dejen que Cristo entre”, afirmó el pastor, al señalar que la misión no busca intervenir en las sentencias judiciales, sino ofrecer esperanza, perdón y restauración espiritual.
Hernández también indicó que las iglesias deben mirar más allá del pasado de las personas y reconocer la posibilidad de transformación que ofrece el Evangelio. “Dejar que las personas vengan con su pasado, pero no verlos a ellos a través de él, sería el inicio de una restauración completa”, sostuvo.
La visita, según explicó, representa una oportunidad para llevar el mensaje de fe a una población que enfrenta circunstancias difíciles y que, en muchos casos, no tiene la posibilidad de acudir a una congregación. El pastor detalló que el plan contempla visitar dos instituciones penitenciarias por día, con una proyección de alcanzar a cerca de 30,000 confinados.
“Es un viaje evangelístico, es un viaje de esperanza”, concluyó Hernández, quien expresó su expectativa de que la iniciativa pueda impactar espiritualmente a miles de personas dentro del sistema penitenciario salvadoreño.




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