Cielo archivos | Buenas Nuevas https://www.buenasnuevas.live/tag/cielo/ Medio de noticias con información que edifica tu vida Fri, 09 Oct 2020 14:23:30 +0000 en-US hourly 1 https://www.buenasnuevas.live/wp-content/uploads/2018/09/cropped-Facebook-Profile-32x32.jpg Cielo archivos | Buenas Nuevas https://www.buenasnuevas.live/tag/cielo/ 32 32 125483003 Tu arte como portador de la gloria de Dios https://www.buenasnuevas.live/noticias/tu-arte-como-portador-de-la-gloria-de-dios/ Fri, 09 Oct 2020 14:18:05 +0000 https://www.buenasnuevas.live/?p=28369 Si de una cosa estamos todos de acuerdo, es que nuestro diario vivir, como usualmente lo conocíamos, ya no es igual. Luego de 7 meses de encierro colectivo, el uso continuo de máscaras y el miedo al COVID-19, entre otros, nos preguntamos, ¿volverá la vida a su normalidad? Unos identifican estos cambios como el “new normal”, mientras otros hablan de...

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Si de una cosa estamos todos de acuerdo, es que nuestro diario vivir, como usualmente lo conocíamos, ya no es igual. Luego de 7 meses de encierro colectivo, el uso continuo de máscaras y el miedo al COVID-19, entre otros, nos preguntamos, ¿volverá la vida a su normalidad? Unos identifican estos cambios como el “new normal”, mientras otros hablan de que hemos entrado a una nueva era. Y definitivamente, acabamos de entrar a una nueva era, pero no porque un virus ha invadido nuestras vidas, sino porque nuestro Dios ha determinado que el Cielo invada nuestra Tierra.

Dios no trajo la pandemia, ésta no es su voluntad, pero sí, utiliza el momento para visitar a su pueblo. ¿Cuántos de nosotros, luego que nos cansamos de ver las mismas series de TV por uno o dos meses, decidimos tornarnos al Señor y buscar su rostro? Y en el proceso, hemos sido transformados, preparados, como la reina Esther, para esta hora. Dios comenzó a poner ideas nuevas y deseos de explorar caminos nuevos. Y es que en el momento del cambio el artista juega un papel trascendental. Y me preguntas, ¿cuál es ese papel trascendental que como artista me toca jugar? Gracias por preguntar. Veamos algunos ejemplos.

Cuando Dios liberta a su pueblo de la esclavitud de Egipto, luego de cruzar el Mar Rojo y establecerse en el área del Monte Sinaí de camino a la tierra prometida, Dios le pide a Moisés que le construya un santuario, para Él habitar en medio de ellos. ¿Y a quién llama el Señor? A un grupo de artistas dirigidos por el artista Bezalel para que, siguiendo el modelo mostrado por Él construyan el Tabernáculo con todos sus accesorios, incluyendo el Arca del Pacto. Esta representaba la presencia de Dios y se encontraba en el Lugar Santísimo. Y nos dice la Palabra, que una vez terminada la obra, “una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo” (Éxodo 40:34).

Varios siglos más tarde, nos encontramos con otro Tabernáculo, el Tabernáculo de David. Nos dice la Biblia, que los filisteos eran un pueblo muy temido por los israelitas. Ejemplo de ello, es el gigante Goliat, quien fue derrotado por el joven David. Una vez en la Tierra Prometida, el Arca del Pacto, que había estado en el Tabernáculo de Moisés por 400 años, fue tomada por los filisteos durante la época de los jueces. Esta estuvo 7 meses entre ellos, quienes la devolvieron porque donde quiera que la llevaban causaba enfermedades y pánico. Una vez que los filisteos devuelven el Arca, esta es llevada Quiriat-jearim. Y no es hasta 70 años mas tarde, que el rey David consigue traer el Arca a Jerusalem y la coloca en un tabernáculo. Este se conoce como el Tabernáculo de David. El rey nombró sacerdotes para ministrar ante el Señor continuamente. Los sacerdotes eran cantantes e instrumentistas hábiles, o sea, artistas. En el mismo había una adoración y alabanza constante a Dios. En el Tabernáculo de David, se hicieron sacrificios de alabanza a Dios, aplaudieron, levantaron las manos en adoración, gritaron, bailaron y tocaron sus instrumentos. Y con el regreso del Arca a Jerusalem, regresa la gloria de Dios.

Una vez muerto el rey David, Salomón, su hijo es ungido rey. Su reinado comienza de una forma hermosa. Este se distingue por su riqueza, sabiduría y la maravillosa construcción del templo. Fue un tiempo de paz para la nación. En el momento que Salomón se propone construir el templo, éste se comunica con Hiram rey de Tiro para pedirle el envío de materiales, pero también le pide que le envíe un hombre hábil, que sepa trabajar metales, como lo son el oro y la plata, pero que también sepa esculpir. A lo que el rey le contesta: “Yo, pues, te he enviado un hombre hábil y entendido, Hiram-abi,… el cual sabe trabajar en oro, plata, bronce y hierro, en piedra y en madera, en púrpura y en azul, en lino y en carmesí; asimismo sabe esculpir toda clase de figuras, y sacar toda forma de diseño que se le pida…” (2 Crónicas 2: 14). Definitivamente un artista. Y luego de construido el templo, nos dice la Biblia que el Arca del Pacto fue llevada al templo y los levitas cantores, se acompañaban con címbalos, salterios y arpas y ciento veinte sacerdotes que tocaban trompetas. Y en la inauguración del Templo de Salomón sucedió lo mismo que en el Tabernáculo de Moisés, una nube llenó el templo. En otras palabras, el cielo invadió la tierra.

En los tres ejemplos mostrados, los artistas tuvieron la encomienda de preparar el lugar para que la presencia y la gloria de Dios, representada por el Arca del Pacto sea depositada. A su vez, usaron sus talentos para crear una nueva canción. Y Dios quiere volver a hacerlo. Para ello, está despertando la creatividad en los corazones de personas, que tal vez pensaron que ya no eran necesarias. No hay suficientes artistas para hacer todo lo que Él quiere hacer en este tiempo. Y ¿Qué es lo que Dios quiere hacer en este tiempo? Invadir la tierra con su presencia. Y Dios anhela que al igual que los artistas en la antigüedad, nosotros preparemos un lugar para la visitación del cielo y una nueva alabanza que brote de nuestros corazones. Y ese nuevo lugar, ese espacio que Dios quiere invadir con su gloria es tu ARTE. ¿Cómo lograrlo? Sencillamente, permite que el Señor termine el trabajo que ha comenzado en ti.

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Estuvo 27 minutos muerta y regresa para decir que el cielo es real https://www.buenasnuevas.live/noticias/estuvo-27-minutos-muerta-y-regresa-para-decir-que-el-cielo-es-real/ Thu, 27 Jun 2019 15:04:09 +0000 https://www.buenasnuevas.live/?p=27490 ¿A dónde vamos cuando morimos? Esa ya no es una inquietud en la mente de Tina Hines. La mujer, oriunda de Estados Unidos, sufrió un paro cardíaco que la llevó a estar clínicamente muerta durante 27 minutos. Para sorpresa de médicos y familiares, al volver en sí, contó que había estado en el cielo. Todo comenzó cuando la mujer y...

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¿A dónde vamos cuando morimos? Esa ya no es una inquietud en la mente de Tina Hines. La mujer, oriunda de Estados Unidos, sufrió un paro cardíaco que la llevó a estar clínicamente muerta durante 27 minutos. Para sorpresa de médicos y familiares, al volver en sí, contó que había estado en el cielo.

Todo comenzó cuando la mujer y su esposo, Brian, se preparaban para salir de excursión en Phoenix, Arizona. Momentos antes de partir, Hines se desplomó en el suelo producto de un paro cardíaco y debió ser traslada de urgencia a un centro médico cercano.

Durante el viaje y en el hospital, el corazón de la mujer se detuvo por completo en seis oportunidades, por lo que los paramédicos tuvieron que resucitara una y otra vez para poder salvare la vida. En total, estuvo clínicamente muerta durante 27 minutos.

Una vez estabilizada por los doctores, Hines recobró el conocimiento y, para sorpresa de todos, lo primero que pidió a sus familiares fue un cuaderno y una lapicera -ya que apenas podía hablar. “Es real”, garabateó con dificultad sobre una de las hojas. Pero al preguntarle a qué se refería con esas palabras, ella sólo miró hacia arriba.

Posteriormente, la mujer pudo describir en mayor detalle qué fue lo que vio durante los minutos en los que su corazón dejó de latir. Al respecto, sostuvo: “Era una imagen muy nítida, de colores vibrantes”.

Según dijo su familia al medio local AZ family, Hines afirmó haber distinguido la figura de Jesús parada frente a unas rejas negras, con una luz brillante que resplandecía a su alrededor.

“Es Real”

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Guía práctica para ser salvo e ir al cielo https://www.buenasnuevas.live/noticias/guia-practica-para-ser-salvo-e-ir-a/ https://www.buenasnuevas.live/noticias/guia-practica-para-ser-salvo-e-ir-a/#respond Wed, 04 Nov 2015 17:44:00 +0000 http://buenasnuevas.live/guia-practica-para-ser-salvo-e-ir-a/ Leer cuidadosamente y seguir los pasos según indica Si usted no ha aceptado a Jesús como el Señor de su vida, entonces vive separado de Dios a causa del pecado. Por usted, el Padre envió a Jesús a la cruz. Leamos Juan 3:16: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que...

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Leer cuidadosamente y seguir los pasos según indica
Si usted no ha aceptado a Jesús como el Señor de su vida, entonces vive separado de Dios a causa del pecado. Por usted, el Padre envió a Jesús a la cruz. Leamos Juan 3:16:

«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna».

Dios lo amó tanto que entregó a Su Hijo unigénito, a fin de que usted se salvara.En 2 Corintios 5:21, se nos explica que Dios hizo pecado a Jesús por nosotros — Él jamás cometió pecado—. El Hijo de Dios, quien era puro y sin mancha, murió en la cruz y descendió al infierno por una razón: pagar el precio del pecado. Cuando la deuda fue saldada, Jesús fue levantado de entre los muertos, triunfando sobre Satanás, y el problema del pecado quedó resuelto.

El Señor no guarda sus pecados en su contra. Y lo único que le impide a una persona convertirse en un hijo de Dios es no rechazar su vida presente y a su actual dios —Satanás—, para aceptar a Jesús como su Señor.

Jesús pagó el precio del pecado por usted, Él fue su sustituto. En el cielo está escrito que usted recibió libertad como si usted mismo hubiera muerto en la cruz hace 2,000 años. Para Dios, usted ya no es culpable; sin embargo, eso no significa que de manera automática se irá al cielo. Aun cuando el Padre haya enviado a Jesús a pagar por sus delitos, y Él no lo acuse de nada, usted todavía puede irse directo al infierno. ¿Por qué? Porque no ha tomado la decisión de recibir a Jesús como su Señor y Salvador personal, aceptando el sacrificio de Él como si usted lo hubiera ofrecido. Usted tiene libre albedrío; es decir, el derecho a escoger su propio destino. Dios no lo forzará a recibir su salvación: la decisión es suya. Usted puede determinar que irá al infierno; el Señor no se lo impedirá. Él ya hizo todo lo necesario al enviar a Jesús a la Tierra.

Las opciones están ante usted

Si elige a Jesús como el Señor de su vida, Dios lo recibirá como hijo propio; usted formará parte de Su familia. Él será su Padre, y usted será Su heredero. Ésta no es sólo una idea teológica, sino un hecho verdadero. En realidad, Jesús anduvo en este mundo como un hombre, fue a la cruz, murió y fue levantado de entre los muertos. Él vive hoy y está sentado a la diestra del Padre en el cielo.

Cuando uno se convierte en cristiano, nace de nuevo, adquiere la naturaleza divina de Dios, la cual es vida. En cambio, la naturaleza del pecado y de Satanás es muerte. En una ocasión, Jesús le dijo a la gente de su época: «Vosotros sois de vuestro padre el diablo…» (Juan 8:44). Por consiguiente, la persona que acepta a Jesús como su Señor debe darle la espalda a su padre Satanás, el dios de este mundo (2 Corintios 4:4). Uno recibe un Padre nuevo, el Padre celestial, y nace otra vez; no en forma física, sino espiritual. El espíritu renace en semejanza a Dios.

Recuerde, usted es un ser tripartito. Usted es un espíritu, tiene un alma (mente, voluntad, emociones) y vive en un cuerpo. Jesús se refirió al nuevo nacimiento en una conversación con Nicodemo:

De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios —dijo Jesús. —¿Cómo puede uno nacer de nuevo siendo ya viejo? —preguntó Nicodemo—. ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer? …Lo que nace del cuerpo es cuerpo; lo que nace del Espíritu es espíritu. – Juan 3:3–4, 6, Nueva Versión Internacional

El nuevo nacimiento es espiritual. Uno nace del Espíritu de Dios. El Espíritu Santo fue enviado a la Tierra para producir este nacimiento. Si usted recibe a Jesús como el Señor de su vida, el Espíritu Santo viene a morar en su interior; y esto hace que su espíritu sea recreado. De acuerdo con 2 Corintios 5:17, usted se convierte en una nueva criatura o nueva creación; las cosas viejas pasaron y todas son hechas nuevas. En lo que a Dios respecta; desde ese momento, usted es un ser totalmente nuevo. Usted cambió el reino de pecado y muerte por el reino de justicia y vida nueva.

En 1 Juan 5:1, 4 leemos: «Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios… todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe».

Observe qué ocurre cuando una persona acepta a Jesús como su Señor: a los ojos de Dios, se transforma en alguien que vence al mundo. El pecado ya no lo domina más, ya no es su señor. Jesús es el nuevo Rey de su existencia, y puede vivir por encima de las fuerzas satánicas de esta Tierra.

Tras ser levantado de entre los muertos, Jesús se encontró con Sus discípulos y les dijo: «…Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra» (Mateo 28:18). Más tarde, le delegó ese poder a Su gente: «…Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura» (Marcos 16:15). ¿Qué es el Evangelio? Es la buena nueva de que Dios no nos inculpa por nuestros pecados y transgresiones.

La Biblia le brinda instrucciones específicas si usted desea ser cristiano; es decir, si su propósito es renacer. En Romanos 10:8–11 leemos:

…Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.

Jesús dijo: «…y al que a mí viene, no le echo fuera» (Juan 6:37). No importa cuán pecador sea usted ni qué haya hecho, aun así puede acudir a Jesús, y Él lo recibirá. Jesús hará que nazca otra vez, y borrará de su vida toda iniquidad; la desaparecerá. Dios lo aceptará como si usted ¡jamás hubiera pecado!

Para nacer de nuevo, usted debe confesar con su boca y creer con su corazón. Primero, crea con todo su corazón que la Palabra de Dios es verdadera. Luego confiésela con su boca porque cree en ella.

Lo siguiente es muy importante: No debe confesar que es salvo porque se siente salvo; pues los sentimientos no tienen relación alguna con la salvación.

Por ejemplo, imagine que alguien le dice: “Fui al banco y deposité US$1,000 en su cuenta”. ¿Cómo podría comprobar que eso es cierto? Usted no lo cree porque se siente US$1,000 más rico, ni duda de esa palabra sólo porque no se siente diferente. La verdad es que sus sentimientos no cuentan en esta situación. Si la palabra de quien le dio la información es confiable, usted le creerá; de lo contrario, no lo hará.

Cuando se habla acerca de la salvación, usted debe confiar en la Palabra de Dios. Él no miente: siempre cumple lo que promete. Si Él lo dijo, entonces créalo. Si usted cree en su corazón y confiesa con sus labios que Jesús es su Señor, será salvo. La salvación no se basa en cómo se siente usted, sino en la Palabra íntegra de nuestro Dios todopoderoso.

Su Palabra es la única prueba que usted tiene acerca de su salvación; y es ¡toda la evidencia que necesita!

Varios días o semanas después de recibir a Jesús como su Señor, quizá usted no se sienta una persona salva. Para comenzar, se preguntará si realmente nació de nuevo. Algunas dudas vendrán a su mente —Satanás procurará que así sea—. Cuando esos pensamientos y sentimientos aparezcan, lea otra vez las Escrituras y notará que se continúa afirmando lo mismo. Dios y Su Palabra nunca cambian. Esa Palabra es tan verdadera hoy como lo fue la primera vez que Él la habló. Por otro lado, habrá quienes tratarán de convencerlo de que ésta no funciona. Las tentaciones también lo harán dudar. Sin embargo, todos los malos pensamientos que entren a su mente no alterarán este hecho: la Palabra de Dios es verdadera.

Jesús dijo: «…yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia» (Juan 10:10). Al aceptar a Jesús como el Señor de su vida, sentirá un deseo vehemente de vivir, y no de morir. Yo puedo testificar eso con mi propia vida, pues antes de aceptar a Jesús como mi Señor, me dirigía al infierno. Todo lo que me gustaba hacer me causaba daño. Los hábitos adquiridos durante 25 años fueron destructivos tanto para mi cuerpo como para mi mente. Cuando recibí al Señor como mi Salvador, esos deseos cambiaron. De repente anhelé despojarme de esos hábitos nocivos: el tabaco, el alcohol, los pensamientos y las conductas inmorales, el lenguaje obsceno, etc. Mis deseos han cambiado porque yo soy otro hombre. Mi verdadero yo —mi espíritu— renació; y el cambio en mi espíritu transformó mi mente y mi cuerpo.

Lo mismo puede suceder en su vida: Dios está a su lado, listo para aceptarlo y transformarlo. No debe continuar en pecado ni en derrota. Usted no tiene que hacer nada más que ser un hijo de Dios. Puede recorrer el camino de su vida en victoria con Jesús como su Señor y Salvador. No tiene que fracasar por causa de Satanás. Usted puede ser cabeza y no cola.

Lea conmigo la siguiente oración para ser salvo, no sólo repita; sino esfuércese por pronunciar estas palabras desde lo más profundo de su ser. Y al terminar habrá nacido de nuevo:

Padre celestial, en el nombre de Jesús me presento delante de Ti. Invito a Jesús para que sea el Señor de mi vida. Creo con todo mi corazón; por tanto, confieso con mi boca que Jesús fue levantado de entre los muertos. Ahora lo hago el Señor de mi vida. Jesús, entra a mi corazón. Creo en este momento que soy salvo y confieso que he nacido de nuevo. Soy cristiano, soy un hijo del Dios todopoderoso.

Ahora agradécele a Dios por haberlo adoptado como Su hijo: «Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz» (Colosenses 1:12). Usted acaba de recibir una herencia de Dios. ¡Heredó el reino del Señor!

Refiriéndonos a Dios, en los siguientes versículos se afirma: «el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados» (Colosenses 1:13-14).

Usted no debe esperar hasta morir para recibir su herencia; pues en este momento es hijo de Dios, y puede recibir todo lo que le pertenece ¡ahora! En 1 Juan 3:2 leemos: «Amados, ahora somos hijos de Dios…». Usted ha sido librado de las tinieblas y ha sido trasladado al reino de Dios.

Jesús declaró: «No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino» (Lucas 12:32).

¡Le doy la bienvenida a la familia de Dios!

Versículos de Referencia:

Romanos 10:8-11
Juan 6:37
Colosenses 1:12
Autor: Kenneth Copeland

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